Texto antiguo.
INSTANTE.
Al entrar en la estancia siento la sensación de reconocerla. Es una evidencia desprovista de detalles, sólo sé que he estado aquí en una ocasión anterior. Algo poco probable, pues no se trata únicamente de una casa desconocida sino de otro país. Sin embargo en esta sensación no esta incluida la sorpresa...
...mitad biblioteca, mitad sala de juego, la habitación abre sus ventanales sobre el mercado. Corre el mes clepsidra y el calor vela las contornos del mediodía. Yo me demoro con la pieza de ajedrez entre las manos, en esta hora que parece huir hacia si misma con la naturalidad de un sueño. Abajo, el trasiego de objetos, de verbos, asume su propia álgebra. El tiempo es vegetal, hiere su color magnifico, el perfume de sus enigmas pasea por entre las callejuelas, alcanza el fin para el que ha sido creado; el de desplazarnos hasta la orilla de los sentidos o acaso el de prolongar hasta el infinito la memoria de nuestro instante...
Adriana Nazca.
viernes, 27 de junio de 2014
viernes, 23 de mayo de 2014
LA CEGUERA.
A pesar de esto, ninguno de nosotros quiere perder esta
facultad divina, a la que nos ha enfrentado en este momento su situación.
Intento en vano compartir los temores de ese mundo inhóspito, donde sin duda
encontrara nuevos horizontes, en los que re-crearse en el fondo y de la forma
más sutil e inevitable...posible.
Sobre la misma contradicción: Amanece.
Adriana Nazca.
miércoles, 21 de mayo de 2014
martes, 13 de mayo de 2014
Epílogo.
Que desagradable parecen las calles silenciosas, semiabandonadas, de edificios ciegos y colores quebrados por la noche. Solo los pasos titubeantes de Ángel representan algo vivo en este paisaje cruel; mira las aceras húmedas esperando tal vez encontrar en ellas un camino trazado por no se sabe que destino impreso en realidad en su mente. Ahora saldrá de dudas, por lo menos tiene derecho (piensa) a conocer las respuestas que han ocasionado sus interminables delirios...
Adriana Nazca.
lunes, 28 de abril de 2014
Iniciación.
Es el primer día de clase,estreno unas botas de agua y deseo con ilusión que llueva...
Mi tía recrimina a mi madre: "No es posible que dejes salir a la niña con el tiempo tan desapacible..."
yo miro mis botas nuevas pendiente de una decisión que escapa a mis" intereses" infantiles...
La lluvia empieza a golpear los cristales de un patio interior e impotente espero uno de tantos veredictos, mientras aprendo antes de entrar en el aula, que podemos depender de otros en el elemental juego de crearnos...
viernes, 25 de abril de 2014
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