INDICO.
Los pájaros se disputan la primavera,
sus trinos y la luz que entran por la ventana
dotan los objetos de "alma"
que lejos parecen aquellos seres del Indico
y sin embargo me duele su imagen
extrema, indefensa y lúgubre,
apartados de todo sentimiento humano...
Me alejo de mi, en un intento de
soportar tanta injusticia...
¿ No les recuerdan esas sombras las de Auschwitz ?
Es la derrota de nuestro siglo,
el horror que nos visita una cálida tarde,
en la que...los pájaros se disputan la primavera.
sábado, 16 de mayo de 2015
viernes, 15 de mayo de 2015
VIRGINIA WOOLF.
Virginia Woolf en "Un cuarto propio" se plantea la existencia y la función de la mujer en el arte,a lo largo de la historia o lo que es más exacto la inexistencia a través de los siglos de la mujer en el arte. Y como poco a poco se va integrando;al principio contaminada su voz por la difícil lucha de conseguir un espacio, libre de recriminaciones, consejos, y fatigados discursos de hombres tenidos por ingeniosos. Aunque hoy parezca jocoso durante un tiempo se cuestiono la existencia de un "alma" en la naturaleza femenina, y la esencia maligna en aquellas que lograban destacar, tenidas por magas o brujas directamente.
A la propia dificultad de la creación fue necesario añadir el látigo de las costumbres, las tradiciones, y la falta de respeto al orden vital necesario a un ser humano.
Temerosas al principio de que se "trasluciera" su condición femenina algunas se autocensuraron, usaron seudónimos masculinos o simplemente perecieron en una batalla interior tan compleja como corresponde a cualquier artista.
Virginia Woolf , da por sentado que: "alguna colaboración debe realizarse en la inteligencia entre el hombre y la mujer antes de que el acto de la creación se pueda cumplir"
Para eso se necesitará por supuesto la libertad económica y la posibilidad de "un cuarto propio" que nos acerque a la práctica de un saludable estado mental propicio al pensamiento. Reivindicando el primer paso al placer que supone la creación en si misma.
Aún hoy en buena parte del mundo puede considerarse este libro como una provocación, un ataque a las "buenas costumbres" e incluso un motivo de asesinato, como evidencia el atentado contra Malala a propósito de su ejercida libertad...
Admitamos que el maravilloso desatino de crear es una antorcha que alumbra la existencia en plenitud, de toda conciencia independiente y fecunda.
Virginia Woolf en "Un cuarto propio" se plantea la existencia y la función de la mujer en el arte,a lo largo de la historia o lo que es más exacto la inexistencia a través de los siglos de la mujer en el arte. Y como poco a poco se va integrando;al principio contaminada su voz por la difícil lucha de conseguir un espacio, libre de recriminaciones, consejos, y fatigados discursos de hombres tenidos por ingeniosos. Aunque hoy parezca jocoso durante un tiempo se cuestiono la existencia de un "alma" en la naturaleza femenina, y la esencia maligna en aquellas que lograban destacar, tenidas por magas o brujas directamente.
A la propia dificultad de la creación fue necesario añadir el látigo de las costumbres, las tradiciones, y la falta de respeto al orden vital necesario a un ser humano.
Temerosas al principio de que se "trasluciera" su condición femenina algunas se autocensuraron, usaron seudónimos masculinos o simplemente perecieron en una batalla interior tan compleja como corresponde a cualquier artista.
Virginia Woolf , da por sentado que: "alguna colaboración debe realizarse en la inteligencia entre el hombre y la mujer antes de que el acto de la creación se pueda cumplir"
Para eso se necesitará por supuesto la libertad económica y la posibilidad de "un cuarto propio" que nos acerque a la práctica de un saludable estado mental propicio al pensamiento. Reivindicando el primer paso al placer que supone la creación en si misma.
Aún hoy en buena parte del mundo puede considerarse este libro como una provocación, un ataque a las "buenas costumbres" e incluso un motivo de asesinato, como evidencia el atentado contra Malala a propósito de su ejercida libertad...
Admitamos que el maravilloso desatino de crear es una antorcha que alumbra la existencia en plenitud, de toda conciencia independiente y fecunda.
sábado, 18 de abril de 2015
Scherzo.(Para un escritor confeso)
Puede salir de una sinfonía y quedar frente al mar,
frente a las olas que reproducen las notas suavemente...
Puede salir de su yo y quedar al alcance
del pensamiento mas frágil e inesperado...
Puede dejar de ser memoria y dar testimonio
de nuevos principios y emociones, su oficio
siempre sera de naturaleza humana...
Puede salir de una sinfonía y quedar frente al mar,
frente a las olas que reproducen las notas suavemente...
Puede salir de su yo y quedar al alcance
del pensamiento mas frágil e inesperado...
Puede dejar de ser memoria y dar testimonio
de nuevos principios y emociones, su oficio
siempre sera de naturaleza humana...
lunes, 6 de abril de 2015
El ZAHIR.
Entre los relatos de Jorge Luis Borges, "El Zahir", siempre me pareció de los más inquietantes...
Al regreso del velatorio de Teodolina Villar, Borges, entra en un local con la intención de beber una cerveza, allí, en el cambio, le entregan El Zahir, que en este caso esta representado por una moneda. Bajo cuyo influjo cae. Al principio ve en ella un símbolo, como el óbolo de Caronte, los dineros de Judas, el perfil que delata, cerca de Varennes, a Luis XVI etc...
¿Quien no ha sido dominado por un sueño que crece en el tiempo adueñándose de nuestra voluntad?
De esta facultad están dotados algunos objetos, circunstancias, animales, personas...
Al advertir que empieza a condicionarle intenta inútilmente desprenderse de la pieza. Se pierde, aún incrédulo, entre los párrafos de una nueva historia o se ampara en el estudio de otras monedas, esperando que sus capacidades alteren ese maligno embrujo. Consulta (sin resultado) a un psiquiatra. Al cabo de algún tiempo encuentra en una vieja librería un manuscrito donde se relata su mal. Según el, la creencia del Zahir es islámica y data del siglo XVIII. Es entre otros misterios, uno de los noventa y nueve nombres de Dios...
Comprende poco a poco que nada le salvará de esta condena. Otros antes que él, han caído en este universo de una sola e infinita imagen que terminara por destruirle. O lo que es más exacto, confundirle con el mismo objeto de su obsesión.
Mientras otros sueñan que estoy loco (piensa), yo soñare con la sombra de la rosa o la rasgadura del velo, lo que representara caer en el absoluto: El inexplicable Zahir.
Adriana Nazca.
Entre los relatos de Jorge Luis Borges, "El Zahir", siempre me pareció de los más inquietantes...
Al regreso del velatorio de Teodolina Villar, Borges, entra en un local con la intención de beber una cerveza, allí, en el cambio, le entregan El Zahir, que en este caso esta representado por una moneda. Bajo cuyo influjo cae. Al principio ve en ella un símbolo, como el óbolo de Caronte, los dineros de Judas, el perfil que delata, cerca de Varennes, a Luis XVI etc...
¿Quien no ha sido dominado por un sueño que crece en el tiempo adueñándose de nuestra voluntad?
De esta facultad están dotados algunos objetos, circunstancias, animales, personas...
Al advertir que empieza a condicionarle intenta inútilmente desprenderse de la pieza. Se pierde, aún incrédulo, entre los párrafos de una nueva historia o se ampara en el estudio de otras monedas, esperando que sus capacidades alteren ese maligno embrujo. Consulta (sin resultado) a un psiquiatra. Al cabo de algún tiempo encuentra en una vieja librería un manuscrito donde se relata su mal. Según el, la creencia del Zahir es islámica y data del siglo XVIII. Es entre otros misterios, uno de los noventa y nueve nombres de Dios...
Comprende poco a poco que nada le salvará de esta condena. Otros antes que él, han caído en este universo de una sola e infinita imagen que terminara por destruirle. O lo que es más exacto, confundirle con el mismo objeto de su obsesión.
Mientras otros sueñan que estoy loco (piensa), yo soñare con la sombra de la rosa o la rasgadura del velo, lo que representara caer en el absoluto: El inexplicable Zahir.
Adriana Nazca.
martes, 31 de marzo de 2015
Epilogo.
Se acerca al abismo.
disfruta de unos momentos rescatados al ocaso,
agradeciendo cada metáfora regalada por el caos.
Todo es inmediato y sin futuro...
puede sentir la complicidad que se da entre
solitarios, y desertores de pretéritos perdidos,
sabe que aún le queda un recuerdo,
(su última carta), antes de convertirse
en sombra...
Adriana Nazca.
Se acerca al abismo.
disfruta de unos momentos rescatados al ocaso,
agradeciendo cada metáfora regalada por el caos.
Todo es inmediato y sin futuro...
puede sentir la complicidad que se da entre
solitarios, y desertores de pretéritos perdidos,
sabe que aún le queda un recuerdo,
(su última carta), antes de convertirse
en sombra...
Adriana Nazca.
miércoles, 25 de marzo de 2015
jueves, 12 de marzo de 2015
BARTLEY Y COMPAÑIA.
Enrique Vila - Matas hace un estudio que el llama: notas a pie de página, sobre el síndrome Bartley que según su teoría a seducido a lo largo de la historia a muchos artistas.
Bartley es el personaje de un cuento de Herman Meville. Un oscuro oficinista que jamas se le ha visto leyendo, ni siquiera periódicos y que termina por vivir en la oficina, incluso los domingos. Su única distracción consiste en mirar por la ventana que da a un muro de Wall Street. Nadie sabe de donde vienen ni si tiene familia y si alguien le pregunta por su origen o le encarga un trabajo, contesta invariablemente : "Preferiría no hacerlo"...
Según Vila - Matas muchos creadores han sentido el vértigo o la tentación de convertirse en un Bartley; y en un momento determinado han quedado en silencio, después de unos pocos libros geniales. Casos como los de Juan Rulfo, Robert Walser, Rimbaud, Socrates, Monsieur Teste (alter ego de Paul Valery),Holderlin, Kafka, Barón de Teive ( semiheterónimo de Pessoa) Salinger, Marcel Ducham...
Frases como : "La dignidad de la inteligencia reside en reconocer que está limitada y que el universo se encuentra fuera de ella". Aunque cuestionable define la filosofía del artista que se niega a continuar con su obra. Algunos bajo pretextos tales como el de Juan Rulfo : "se murió mi tío Celerino que era quien me contaba las historias"...
Otro buen ejemplo es la negativa de seguir escribiendo de Juan Ramón Jimenez,a la muerte de su esposa Zenobia, tras su regreso del cementerio, desordena y pisotea todo lo que ella amorosamente había clasificado. Muerta ella, muerto el sentido de sus poemas. Desde ese momento las circunstancias le hacen decir : " mi mejor obra es el arrepentimiento de mi obra"...
Kafka escribe : "un escritor que no escribe es un monstruo que invita a la locura"...mas tarde el ordena a su amigo Max Brod que destruya sus manuscritos, Debe pensar que una cosa es escribir y otra publicar.
Hay escritores que han renunciado en el último momento como mi admirado Leon Tolstói al final de su vida anota en su diario: " haz lo que debes, pase lo que pase" frase que quedo inacabada por su muerte...
Incluso el cineasta Bergman tiene como argumento de una de sus películas el silencio inesperado de una de sus protagonistas.
En el lado opuesto a los Bartley esta Simenón prolífico autor frances y el mismo Paul Valery que hizo de sus "Cahiers" su interminable forma de expresión.
Enrique Vila - Matas no se cuestiona en este libro la personalidad de ningún músico. Eso que da por estudiar. Puede que la palabra sea a la vez condena y salvación de muchos seres. Según Margarite Duras, escribir también es no hablar, es callarse. Es aullar sin ruido...
Enrique Vila - Matas hace un estudio que el llama: notas a pie de página, sobre el síndrome Bartley que según su teoría a seducido a lo largo de la historia a muchos artistas.
Bartley es el personaje de un cuento de Herman Meville. Un oscuro oficinista que jamas se le ha visto leyendo, ni siquiera periódicos y que termina por vivir en la oficina, incluso los domingos. Su única distracción consiste en mirar por la ventana que da a un muro de Wall Street. Nadie sabe de donde vienen ni si tiene familia y si alguien le pregunta por su origen o le encarga un trabajo, contesta invariablemente : "Preferiría no hacerlo"...
Según Vila - Matas muchos creadores han sentido el vértigo o la tentación de convertirse en un Bartley; y en un momento determinado han quedado en silencio, después de unos pocos libros geniales. Casos como los de Juan Rulfo, Robert Walser, Rimbaud, Socrates, Monsieur Teste (alter ego de Paul Valery),Holderlin, Kafka, Barón de Teive ( semiheterónimo de Pessoa) Salinger, Marcel Ducham...
Frases como : "La dignidad de la inteligencia reside en reconocer que está limitada y que el universo se encuentra fuera de ella". Aunque cuestionable define la filosofía del artista que se niega a continuar con su obra. Algunos bajo pretextos tales como el de Juan Rulfo : "se murió mi tío Celerino que era quien me contaba las historias"...
Otro buen ejemplo es la negativa de seguir escribiendo de Juan Ramón Jimenez,a la muerte de su esposa Zenobia, tras su regreso del cementerio, desordena y pisotea todo lo que ella amorosamente había clasificado. Muerta ella, muerto el sentido de sus poemas. Desde ese momento las circunstancias le hacen decir : " mi mejor obra es el arrepentimiento de mi obra"...
Kafka escribe : "un escritor que no escribe es un monstruo que invita a la locura"...mas tarde el ordena a su amigo Max Brod que destruya sus manuscritos, Debe pensar que una cosa es escribir y otra publicar.
Hay escritores que han renunciado en el último momento como mi admirado Leon Tolstói al final de su vida anota en su diario: " haz lo que debes, pase lo que pase" frase que quedo inacabada por su muerte...
Incluso el cineasta Bergman tiene como argumento de una de sus películas el silencio inesperado de una de sus protagonistas.
En el lado opuesto a los Bartley esta Simenón prolífico autor frances y el mismo Paul Valery que hizo de sus "Cahiers" su interminable forma de expresión.
Enrique Vila - Matas no se cuestiona en este libro la personalidad de ningún músico. Eso que da por estudiar. Puede que la palabra sea a la vez condena y salvación de muchos seres. Según Margarite Duras, escribir también es no hablar, es callarse. Es aullar sin ruido...
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